
En 1960 4 estudiantes negros que se acercaron a la cafetería de la conocida tienda Woolworth en Greensboro, Estado de Carolina del Norte, se les negó el servicio, solamente por estar ubicados en el sector indicado como “servicio solo a blancos”. Este odioso hecho los impulsó a una protesta pacífica al interior de la tienda. Uno de ellos, Franklin McCain recuerda que una señora blanca de edad avanzada se acercó a ellos y él pensó hacia sus adentros “seguramente esta señora debe tener palillos o tijeras al interior de esa cartera que lleva consigo, y en cualquier momento me atacará. Mal que mal, para las leyes de entonces, estábamos invadiendo su espacio, un espacio que se había establecido muy claramente, nosotros no podíamos ocupar”
Hoy se cumplen 50 años desde que Franklin McCain y otros tres estudiantes del primer año de la Universidad de North Carolina decidieron protestar y lo hicieron sentándose en el lugar que estaba reservado solo para blancos. Woolworth no tenia problemas en vender productos a personas negras, pero sí lo tenía si se trataba de atenderlos en la cafetería.
Entonces ocurrió lo inesperado. La anciana que se acercó a ellos y de quien tenían el temor que los atacaría, puso su mano en uno de los hombros de Franklin McCain y le sonrió cálidamente diciendo. “Jóvenes, estoy tan orgullosa de ustedes. Solamente lamento que no lo hayan hecho hace 10 años atrás”
McCain, uno de los que protestaron entonces dice que las palabras de esta señora constituyeron una verdadera inspiración, más que nada porque vino de una persona inesperada.
Este acto de desafío será celebrado hoy con la gran inauguración del Centro Internacional de Derechos Civiles de Greensboro, North Carolina, lugar donde ocurrieron estos acontecimientos. De los cuatro que generaron este hecho histórico, solo estarán presentes 3 de ellos, ya que su compañero Richmond murió el año 1990 a la edad de 49 años.
Una vez que hicieron su acto de protesta 50 años atrás, los cuatro volvieron al campus universitario para reclutar a otros estudiantes dispuestos a unirse, con la sola condición que toda protesta debía tener carácter pacífico.
25 estudiantes llegaron a protestar al día siguiente, incluyendo 4 mujeres. El 4 de febrero, es decir, 3 días después, más de 300 estudiantes, incluyendo estudiantes blancos, participaron en las nuevas protestas. Un grupo de desafiantes estudiantes volvió cada día a protestar, por varias semanas. Estas protestas inspiraron a otros a tomar acciones similares. “ Esa era nuestra intensión” relata otro de los cuatro primeros participantes de apellido McNeil. “Se trataba que la gente pusiera atención a cuán diabólico era el tema y mucha gente sintió lo mismo y estuvo dispuesta a protestar” señala Mr. McNeil.
Esta protesta se llama precisamente “La protesta de los 4” Al recordar estos hechos históricos, están de acuerdo en expresar que el tema no fue fácil al comienzo y que mucha gente, aunque posiblemente pudieran haber estado de acuerdo con ellos, al mismo tiempo pensaban que era tan poco realista protestar, que tendían a mirarlos como si hubieran estado locos.
Las protestas en ese entonces, también desataron reacciones contrarias y se supo de jóvenes blancos, usando banderas de la Confederación, atacaron a jóvenes negros durante las protestas. En algunas oportunidades las protestas fueron reprimidas y el Alcalde y el Procurador General de Raleigh, Carolina del Norte, condenaron públicamente las protestas de los jóvenes negros.
Sin embargo, las noticias sobre estas protestas se diseminaron rápidamente por el país y el entonces Presidente Eisenhower manifestó públicamente su apoyo a los jóvenes negros. El entonces Presidente expresó en aquella ocasión: “ Siento profunda simpatía hacia los esfuerzos de cualquier grupo que intenta disfrutar los derechos de la igualdad que están garantizados en la Constitución”
Los jóvenes que habían comenzado una verdadera revolución no manifestaron temor alguno, ni siquiera respecto de las acciones que pudiera tomar el infame Ku Klux Klan.
Cinco meses después que comenzaron las protestas, la tienda Woolworth de Greensboro, donde todo había comenzado, decidió terminar con la segregación racial en el servicio de cafetería. Las primeras personas negras en ser servidas fueron precisamente 4 empleados de la tienda.
Cincuenta años no parece un período tan antiguo, pero sirve a todos para mirar con verdadera perspectiva el movimiento en pro de los derechos civiles. Ha sido un largo camino sin lugar a dudas.

































