Anoche, hasta las 2 AM, hora de Chile, se llevó a efecto la ceremonia de los Premios de la Academia. Es interesante observar cómo se renueva cada año el entusiasmo por el cine y cómo uno es sorprendido por la forma en que se dan las cosas en la ceremonia. Tantas cosas que merecen ser mencionadas antes de ir a la información sobre los ganadores. Fue grato ver a Quentin Tarantino relajado y sonriente, junto a Pedro Almodóvar, esta vez con muy buen inglés (debe haber tomado exitosamente cursos de inglés) , anunciando el Premio a la mejor película extranjera. También fue muy grato ver a Steve Martin, cómico y moderadamente irreverente como siempre, junto con Alec Baldwin animando el show. No recuerdo otras ceremonias en que los maestros de ceremonia fueran dos al mismo tiempo. Esta vez resultó muy bien. Nadie se “robó el show”, hubo mucha química entre ellos, pusieron una nota divertida, pero simpática en momentos de mucha emotividad y siempre mostraron respeto y cariño por toda la comunidad del cine presente, tanto ahí, en el teatro Kodak, como todos nosotros observando a miles de kilómetros de distancia.
Otra cosa muy linda fue la manera directa y muy personal con que actores presentaron a sus colegas nominados. De pié, mirando directamente a los nominados, estuvo Tim Robbins presentando a Morgan Freeman, Michelle Pfifer presentando a Jeff Bridges y haciendo recuerdos de la imborrable película “Los Fabulosos Hermanos Baker” en la que ambos actuaron, Colin Ferrell presentando juvenilmente a su también joven colega Jeremy Renner, nominado en la categoría de Mejor Actor en The Hurt Locker y así.
Este año había una clara disputa entre dos tipos de cine. Uno, el cine ligado a lo tecnológico y de gusto extremadamente masivo representado por Avatar y en menor medida por District 9 y el otro, un cine más cercano al mundo del documental, de gusto mucho menos masivo como lo es The Hurt Locker, y tambien el cine directamente personal como “Up in the Air”, y más aún “A Serious Man” de los hermanos Cohen.
Pero la competencia más clara se dio entre Avatar y The Hurt Locker. Ambas tenían 8 nominaciones. Así vistas las cosas, la gran ganadora de la noche fue The Hurt Locker, la que ganó el Oscar en la categoría de Mejor Película y Mejor Dirección. The Hurt Locker es una película que no ha sido muy vista y todos esperan que a raíz de estos premios, el público se interese y la vea. Es una de las muy pocas veces que una mujer había sido nominada. De hecho solamente 4 mujeres lo han sido en la historia de los premios de la Academia: Lina Wertmuller por “Siete Bellezas” en 1976, Jane Campion por “El Piano” en 1993 y Sofía Coppola por “Lost in Translation” ( “Perdidos en Tokio) y ahora Kathryn Bigelow por The Hurt Locker y esta es la primera vez en la historia de estos premios, en que una mujer es la ganadora.
Muchos interpretan el triunfo de The Hurt Locker como una muestra de la Academia de enfatizar el arte del cine, por sobre la tecnología, el valor del guión por sobre los efectos especiales, la actuación personal por sobre la acción de masas. También es una muestra de una cierta inclinación menos comercial, ya que Avatar es la película que más ha recolectado ingresos en la historia del cine, mientras The Hurt Locker , a lo menos hasta ahora no le ha ido bien en términos de taquilla.
En otras categorías es interesante mencionar que tal como predijimos hace pocos dìas en esta misma página, Jeff Bridges ganó el premio como Mejor Actor. Jeff agradeció el apoyo del público y mirando hacia el cielo pareció hablarle a sus padres para mostrar lo agradecido que está del apoyo que tuvo de ellos en su carrera. Su padre, Lloyd Bridges fue un conocido actor y su hermano Beau, es un conocido actor de calidad.
Tal como también se predijo en estas páginas, Cristoph Waltz ganó el Oscar en la categoría de Mejor Actor de Reparto, por su papel en “Bastardos sin Gloria” de Quentin Tarantino.
En el terreno de las actrices, el Oscar a la Mejor Actriz fue para Sandra Bullock por la película “The Blind Side”, aún no estrenada en Chile. El premio a la Mejor Actriz de reparto fue a Mo’nique, por su actuación como la terrible madre en “Precious”.
Uno de los mejores momentos de la ceremonia fue el anuncio de “El Secreto de sus Ojos” como la Mejor Película Extranjera. Este es un premio merecidísimo, que viene a confirmar una vez la calidad del cine argentino. El Director Juan José Campanella se vio sinceramente sorprendido y en el medio de su improvisación de agradecimiento envió un cálido saludo a los “hermanos de Chile”. Lindísimo gesto hacia Chile , que no es excepcional de parte de Argentina.































